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Waybuloo, hablemos de yoga

Children lying down

Después de aparecer con YogaBugs en el programa reality “Dragons’ Den” en 2006, la empresa de Fenella Lindsell que apunta a enriquecer el desarrollo infantil a través del yoga ha tenido un éxito tras otro. Junto con sus cofundadores, ha concedido con gran éxito franquicias del negocio en el Reino Unido, ha capacitado a más docentes para dictar clases que lo que nunca se imaginó, ha escrito YogaBugs: The One Bug Your Kids Should Catch (un libro práctico de aventuras de yoga llenas de diversión) y ha ganado prestigio como asesora para la exitosa serie preescolar “Waybuloo”. En una entrevista exclusiva con CBeebies, Fenella explica la importancia del yoga para los jovencitos, su participación en el desarrollo del programa “Waybuloo” y los beneficios físicos, emocionales y sociales que los personajes Pipling del programa ayudan a fomentar en su legión de pequeños fanáticos.

Por Paul Barfoot

¿Qué tipo de impacto tuvo “Dragons’ Den” en YogaBugs?

¡Un impacto fenomenal! Se transmitió en todo el mundo y estimuló a las personas a adoptar la magia del yoga para jóvenes en lugares tan lejanos como Australia. Después de ver el programa, un australiano que estaba cansado de manejar una estresante empresa de transporte decidió que era exactamente el cambio de vida que había estado anhelando, así que se recapacitó y lanzó recientemente una franquicia maestra de YogaBugs en Australia. Actualmente tenemos más de 40 franquicias de YogaBugs en el Reino Unido, lo que nos alegra inmensamente. “Dragons’ Den” nos brindó una gran exposición y publicidad positivas, y nos dio, de muchas maneras, el empuje que necesitábamos para ampliar el negocio. Estaremos agradecidos eternamente por eso.

¿Qué tan profunda es su pasión por el yoga?

Es mucho más que solo un negocio. Lo que me impulsa a salir de la cama cada mañana es el hecho de saber y garantizar absolutamente que el yoga ayudará a todos los niños, independientemente de su condición social, cultural o étnica. Y al ser una actividad tan visual, el yoga incluso trasciende las habilidades lingüísticas.

¿Cuáles son los beneficios fundamentales del yoga para los menores de cinco años?

Los beneficios son muchísimos y clave para numerosos aspectos del desarrollo saludable de un niño. Mejora la coordinación, el equilibrio y la movilidad, aumenta la concentración, desarrolla la confianza en sí mismo y ayuda a los niños a relajarse y sentirse felices. Algunos estudios han revelado que los niños de edad preescolar sufren con la ansiedad, el estrés y los problemas de separación más que cualquier otro grupo etario ya que no pueden hacer mucho para afectar el cambio. Por eso resulta tan valioso darles la oportunidad de lograr un sentido de sí mismos y disfrutar de una sensación de bienestar física y emocional a través del yoga.

¿Qué papel jugó en el desarrollo de la serie “Waybuloo”?

Me solicitaron crear el contenido yoga o “yogo”, tal como lo llamamos, para un concepto que me describieron como una especie de “teletubbies” espirituales. Me encantó la idea desde el principio y acepté sin dudarlo. El verdadero desafío fue inventar ejercicios de yoga que pudieran realizar personajes con simpáticas cabezas pesadas y voluminosas con forma de luna y brazos y piernas ¡similares a salchichas de cóctel! Pero me otorgaron una pequeña licencia artística para adaptar sus características de modo que pudieran realizar el trabajo clave de postura del yoga.

¿En qué medida los denominados ejercicios “yogo” del programa reflejan los ejercicios tradicionales del yoga?

Todos son inspirados en técnicas tradicionales del yoga. Sin embargo, dado que constituyen solo una pequeña parte del programa, yo diría que son más bien una muestra de yoga en vez de una experiencia completa de yoga. Para que un niño obtenga los beneficios completos del yoga se requiere una inmersión de aproximadamente 30 minutos. Con un poco de suerte, los que realmente lo disfruten se animarán a sumarse a una de las cada vez más concurridas clases de yoga disponibles en guarderías, escuelas y centros comunitarios.

¿La salud y la seguridad constituyeron un gran obstáculo a superar en el desarrollo de un programa basado en ejercicios para niños?

Cualquier riesgo de lesión es, por supuesto, un factor muy a tener en cuenta, pero no constituyó un obstáculo en absoluto. Todos los ejercicios se basan en mi experiencia de 15 años enseñando yoga a niños pequeños y definitivamente no superan el nivel de habilidad física de un niño.

“Waybuloo” es uno de los programas más exitosos que ha tenido CBeebies. ¿Cuál cree usted que es su ingrediente mágico?

Creo que ha tenido aceptación entre los chicos porque se alinea completamente con su tierna creatividad y afirma todos los ingredientes esenciales de la infancia: hacer amigos, jugar juntos, compartir y escuchar. Una gran parte de la magia es también la manera en que se une sin problemas una tradición de 5000 años con la experiencia contemporánea de un niño.

¿El yoga requiere que los niños cuenten con una aptitud para la actividad física o el deporte?

En absoluto. Lo maravilloso del yoga, comparado con otras actividades físicas, es que no es para nada competitiva e incluye a todos. Por ejemplo, es posible que los niños con necesidades adicionales, como niños autistas o con el síndrome de Asperger, no tengan la habilidad física ni la coordinación para poder jugar al fútbol o agarrar la pelota, pero su bajo tono muscular los hace increíblemente flexibles y el yoga les permite hacer ejercicios con sus amigos sin ninguna restricción física. También resulta sumamente efectivo para reducir la rigidez y la resistencia ocasionada por un alto tono muscular en los niños que sufren de parálisis cerebral. Rugir como un león es también una manera increíblemente divertida para que estos niños dejen salir la frustración de sentirse limitados a nivel físico y en tantas otras áreas de sus vidas.

¿Tiene algún beneficio particular para los niños con problemas de aprendizaje?

Sí. Se ha comprobado que a los niños con problemas de aprendizaje tales como dislexia y dispraxia a menudo les cuesta gatear como bebés y tienen problemas con la coordinación. Esto se relaciona con una conexión débil entre el lado izquierdo y derecho del cerebro, el lado “creativo” y el lado “logístico”. Las posturas de yoga, al igual que caminar e intentar trepar árboles, son muy efectivas para hacer trabajar simultáneamente a ambos hemisferios del cerebro y ayuda a fortalecer esta conexión. De esta manera, el yoga ayuda a cultivar las habilidades de coordinación que algunos niños no han adquirido durante su desarrollo como bebés y es una actividad sumamente positiva para niños con otros problemas de aprendizaje. Concentrarse en la respiración es enormemente beneficioso para mejorar los niveles de concentración y hace a los niños más receptivos con respecto al aprendizaje. Un niño tranquilo y concentrado es mucho más capaz de asimilar información que uno lleno de adrenalina y ansiedad.

¿Y los problemas de comportamiento?

El comportamiento negativo a menudo proviene de niños que sienten una falta total de autoestima y confianza en sí mismos, y el yoga puede ayudar realmente a combatir eso. Les brinda una increíble sensación de valoración de sí mismos. Trabajamos mucho en la “sonrisa interna”, sonreír sin mover los labios, lo cual proporciona a los niños un sentimiento positivo real para llevarse y utilizar en situaciones que suponen un desafío. A su vez, esto puede ayudar a mejorar patrones de comportamiento problemático.

¿Tiene algún recuerdo conmovedor o gracioso de enseñar yoga a niños?

Tengo tantos. Uno de los más conmovedores es de una niña pequeña que era extremadamente callada y se veía como si estuviera luchando por llamar la atención. Al cabo de tres semanas comencé a preocuparme por el hecho de que no lo estuviera disfrutando en absoluto, momento en el que su madre se me acercó y me dijo lo mucho que le gustaban las clases a su hija. Comentó que después de cada sesión volvía a su casa, hacía sentar a la familia en un círculo y les hacía disfrutar de toda la aventura paso por paso. Realmente ablandó mi corazón. Y como algo gracioso, siempre finalizo las clases diciendo “Namaste” [que se pronuncia nah-mah-stay], un saludo nepalés que significa “la luz en mí saluda a la luz en ti”, y un día un niñito se volteó y peguntó: “¿por qué siempre dice ‘Feliz Día de la Madre’?”. Siempre me sonrío cuando pienso en eso.

Para obtener más información sobre el yoga para jóvenes, visite el sitio web de YogaBugs.