BBC CBeebies

Adultos

La importancia de la imaginación

Clown (© Václav Hroch - Fotolia.com)

Por Jacqueline Harding, Directora Educativa

¡Bienvenido al mundo de la imaginación de su hijo!

Las actividades que estimulan las habilidades imaginativas durante los primeros años de vida marcan la diferencia en el futuro desarrollo de su hijo. La habilidad de imaginar es una experiencia humana única y merece que se le nutra y se le aliente.

Es apasionante saber que nuestros hijos aprenden y se educan mientras se les estimula la imaginación. Es como liberar una mariposa y observar la libertad que sienten cuando saben que los adultos también valoramos el arte de la imaginación.

La imaginación hace trabajar mucho al cerebro

Cuando los niños imaginan y “hacen de cuenta”, rompen una barrera mental importante. La habilidad de ser creativos e imaginativos permite al cerebro establecer conexiones entre distintas áreas de aprendizaje. La parte del cerebro encargada de la imaginación se ubica en los lóbulos frontales y también facilita la reflexión, la empatía, el juego y la creatividad.

“El alma nunca piensa sin imágenes” - Aristóteles

Desde una perspectiva neurológica, cuando un niño da rienda suelta a su imaginación y creatividad, el cerebro procesa señales en un nivel superior: literalmente ve, percibe, oye y siente más del mundo. Las actividades imaginativas no deben verse nunca como un lujo, sino como una necesidad para el desarrollo integral.

¿Cuándo pueden comenzar a participar en actividades imaginativas los niños?

Los niños pueden comenzar a participar en actividades imaginativas, de ficción y juego de roles desde una edad temprana. Por ejemplo, pueden comenzar a utilizar un objeto para representar otro desde los doce meses de edad, y en ocasiones antes. Luego, sus juegos imaginativos se vuelven más complejos y comienzan a adoptar roles más específicos. Y posteriormente, los niños comienzan a sumar a otros en sus juegos de roles elaborados.

Cuando tienen dos o tres años, los niños comienzan a pensar en “¿y si..?” o “¿qué pasaría si...?” o “¿si tal cosa sucediera...?…”

De este modo, comienzan a experimentar y a jugar con el pensamiento y un nuevo mundo de posibilidades se abre frente a sus ojos. ¡En ocasiones, el asombro y la sorpresa en el rostro de un niño nos ayudan a observar y apreciar la emoción que causa la imaginación cuando los niños sueñan con posibilidades infinitas!

¿Acaso los niños no están sólo soñando despiertos?

Hace años, se pensaba que la imaginación era sólo un mecanismo que los niños utilizaban para escapar del mundo real. Sin embargo, hoy en día en general se reconoce la importancia de la imaginación y su papel en la preparación para comprender la realidad cotidiana.

Lo que importa es quiénes somos. . .

Todos los niños necesitan comprender que son únicos. Necesitan involucrase en pensamientos y actividades creativas que “les pertenezcan”; que les permitan sentirse únicos. Los adultos que los rodean deben valorar estas expresiones creativas. No es necesario que las expresiones creativas e imaginativas sean pinturas perfectas, una pieza musical completa, o una escultura sobresaliente, pero sí deben significar algo para nosotros; deben expresar quiénes somos. El juego imaginativo de su hijo puede abrir una ventana para comprender lo que piensa o siente y puede indicarle lo que para él tiene importancia.

Conviértase en un modelo “imaginativo”

Sin duda, los niños se benefician de los adultos imaginativos y creativos a su alrededor, y es apasionante saber que, con las experiencias imaginativas adecuadas, cuando crezca, su hijo podrá inventar, solucionar problemas y buscar soluciones alternativas. ¡Excelentes habilidades para trabajos futuros!

Los adultos atentos en este sentido pueden contribuir, con su apoyo sensible, al desarrollo de la imaginación del niño y a la construcción de un mundo lo más seguro posible para ellos. En otras palabras se desarrollan mejor con aquellos que han aprendido a soñar e imaginar.

Ideas para que la imaginación funcione de maravilla.

Coloque una caja vieja en el rincón de una habitación y llénela de ropa y accesorios viejos (sombreros, alhajas de fantasía, disfraces, guantes, etc.)

Junte viejas cortinas de red, mantas, cubrecamas y sábanas para construir tiendas y realizar otras actividades imaginativas.

Estimule a su hijo para que cree su propio mundo mediante la construcción con bloques, cajas y otros materiales.

Túrnense para inventar historias juntos.

Súbase a ese autobús imaginario con su hijo. . . ofrézcale esa segunda taza de té al oso de peluche. .. conviértase en caballo cuando su hijo imagina que están galopando en busca de un tesoro. . . sin duda usted también se divertirá.